Entérate por qué recibir un reintegro no necesariamente es bueno

Foto crédito: Dreamstime

Ya mismo llega el periodo de radicar la planilla de contribución sobre ingresos o como se conoce comúnmente en la calle, la “dolorosa”. Ese nombre se adoptó porque hay personas que lamentablemente les toca pagar contribuciones al momento de radicar la planilla. No obstante, también está el otro lado de la moneda: los que reciben un reintegro.

Hoy en día, muchas personas tienen la preconcepción de que las personas que reciben reintegros están haciendo las cosas correctas y hasta le piden consejos. ¿Pero, será eso cierto? ¿Recibir un reintegro, es bueno? En este artículo le daremos respuesta a esas dos preguntas.

¿Qué es un reintegro?

Generalmente, un reintegro significa la contribución que has pagado en exceso. A manera de ejemplo, si usted tiene una contribución a pagar de $50 y durante el año usted pago $70, el reintegro significa los $20, que es el monto de dinero que pagaste de más.

Debido a que pagaste en exceso de lo que realmente tenías que pagar, el gobierno tiene la obligación de devolverte ese dinero.

Sin embargo, no siempre un reintegro significa que has pagado más contribución en exceso debido a que existe algo conocido como un “crédito contributivo reembolsable”. El crédito contributivo te disminuye la contribución a pagar dólar a dólar por lo que, aunque hayas pagado la misma cantidad, es decir $70, si recibes un crédito de $30, tu contribución a pagar sería de $20 y por lo tanto recibirías un reintegro de $50.

Esto quiere decir que los $30 no los pagaste tú, sino que los pagó otra persona, en este caso el gobierno al darte el crédito contributivo (no vamos a abundar en lo político o económico). En todo caso que recibas un reintegro, los reintegros por los créditos contributivos reembolsables que tengas son los que deberías estar buscando, no por los que has pagado en exceso.

¿Por qué no debería recibir un reintegro?

Quizás en este momento te estés preguntando por qué entonces no deberías recibir un reintegro por la contribución que has pagado en exceso. Sin duda alguna, la razón es porque al usted pagarle de más al gobierno en realidad le estas prestando dinero sin ningún beneficio para usted. Es decir, es como si le prestaras dinero al gobierno sin tener que pagarte a plazos ni pagarte intereses por el dinero prestado. En otras palabras, le estás regalando dinero.

No obstante, como explicamos anteriormente, el reintegro que es bueno recibir es cuando tu contribución que te retuvieron durante el año es igual a la contribución que debes pagar, y tienes créditos contributivos reembolsables. La razón es porque es como si te estuvieran regalando dinero ya que tu nunca pagaste ni trabajaste por ese dinero.

Entonces, si un reintegro por contribución pagada en exceso no es bueno, ¿las personas que reciben uno no están bien?

Así es, generalmente no están haciendo las cosas correctamente y están teniendo una planificación contributiva que realmente no le es de ningún beneficio sino todo lo contrario, puede ser mala (más adelante veremos por qué). No obstante, como se ha mencionado anteriormente, las personas tienen la idea de que recibir un reintegro es bueno y muchos profesionales se venden diciendo que te “garantizan el reintegro más alto”; Ya sabrás cómo reaccionar cuando te vengan con esa táctica de mercadeo: A menos que el reintegro sea porque te ayudan a conseguir créditos contributivos, en realidad no es algo para celebrar porque como acabas de aprender hoy, eso significa que has pagado más de lo que debiste pagar.

¿Cuál es la solución o lo correcto de hacer?

La solución es buscar a un profesional debidamente certificado como un CPA o contador experto en contribuciones para que te haga una planificación contributiva analizando tu situación económica para que te pueda ayudar a beneficiarte de todas las deducciones contributivas o créditos contributivos que tienes derecho a reclamar para así reducir tu contribución a pagar a lo más mínimo posible y, por otra parte, que también te ayude a intentar igualar lo más cercana posible la contribución que te retienen durante el año con la contribución a pagar.

Por ende, lo ideal siempre es que no tengas que pagar al momento de radicar tu planilla, pagar lo menos posible en contribuciones durante el año y por último que no recibas ningún reintegro.

La razón de por qué pagar contribuciones en exceso no es correcto

Como aprendimos al principio del artículo, al pagar en exceso lo que realmente debes de pagar es como si estuviéramos prestándole dinero al gobierno de gratis cuyo cual no te da ningún beneficio lo que hasta puede ser considerado como un mal manejo de tu efectivo.

Esto es así porque ese dinero que has pagado en exceso se pudo haber invertido en algún instrumento financiero que te genere intereses en vez de regalarle el dinero al gobierno para que luego te lo entregue (o quizás nunca lo haga) sin ningún interés.

Para que puedas ver el efecto devastador que puede causar esa mala decisión financiera veremos un ejemplo:

Ejemplo

Juan del Pueblo tuvo una contribución a pagar de $3,000 y le retuvieron en total durante el año $5,000 que pagaba mensual $417 (no tomes en cuenta el error por redondeo). Por lo que Juan al radicar la planilla, recibió un reintegro de $2,000, lo que significa que mensualmente pagó en exceso $167 (no tomes en cuenta el error por redondeo).

Qué pasaría si en vez de darle esos $167 mensuales al gobierno, Juan los invirtiera en un instrumento financiero que le diera un rendimiento anual compuesto mensualmente de 4%?

Imaginemos por simplicidad y que sea posible exactamente igualar la contribución retenida con la contribución a pagar y, que Juan todos los años durante 10 años siempre recibió el mismo reintegro de $2,000. Si Juan decide en vez de pagarle esos $417 mensuales al gobierno, lo invierte en un instrumento financiero que le da un rendimiento anual de 4%, Juan tuviera al finalizar los 10 años una cantidad total a $24,590. Juan puso una cantidad de $20,000 ($2,000 x 10 años). Por lo que Juan ha ganado $4,590 adicionales a la cantidad que invirtió y que no hubiera recibido Juan si seguía recibiendo el reintegro de $2,000 cada año por 10 años.

Por lo que, como acabamos de ver, el costo de oportunidad de Juan al no obtener una planificación contributiva correcta es el dinero que no pudo generar por no haber invertido el dinero que pagó como contribución en exceso. Por lo que, mientras más alta sea la contribución que has pagado en exceso, más alto es el costo de oportunidad al no poder generar ese dinero adicional.

En conclusión, en este artículo acabamos de ver por qué recibir un reintegro no necesariamente es algo bueno aunque exista la preconcepción de que recibir un reintegro es bueno. Pudimos ver el costo de oportunidad o lo que pierdes al pagar en exceso la contribución en vez de invertirla. Por lo que también vimos la importancia de tener una planificación contributiva de excelencia que te ayude a igualar tu contribución que te retienen con la contribución que realmente tienes que pagar y que esa contribución a pagar sea la más mínima posible.

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